La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) decidió este miércoles reducir en un 0,25% sus tasas de interés, ubicándolas ahora entre 4% y 4,25%. Este movimiento, esperado por los mercados, representa el primer recorte desde diciembre y ocurre bajo la administración de Donald Trump, quien recientemente intensificó su presión sobre la política monetaria, intentando expulsar del organismo a funcionarios que no votan como él prefiere.
En su comunicado, la FED señaló una moderación en el crecimiento económico durante el primer semestre del año. Indicó que el crecimiento del empleo se desaceleró y la tasa de desempleo registró un aumento, aunque continúa en niveles bajos. Asimismo, destacó que la inflación aumentó y permanece en niveles elevados, alcanzando un 2,9% interanual en agosto, el porcentaje más alto desde enero.
La desaceleración del producto bruto interno (PIB), estimado en torno al 1% para el tercer trimestre, y las señales de enfriamiento del mercado laboral coinciden con la subida de los precios impulsada parcialmente por los aranceles aplicados por la administración Trump. En este contexto, el presidente celebró el recorte y reiteró sus críticas a Jerome Powell, titular de la FED, calificándolo de “incompetente” mientras insistía en solicitar su renuncia.
La reunión también estuvo marcada por la inclusión de Stephen Miran como nuevo gobernador de la FED, recientemente confirmado por el Senado y designado por Trump. Miran abogó por un recorte más significativo de medio punto porcentual, alineándose con las demandas del mandatario.



