El riesgo país volvió a superar los 1200 puntos básicos esta semana, alcanzando niveles preocupantes para la economía argentina. Este indicador, calculado por JP Morgan, había registrado mínimos cercanos a los 550 puntos al inicio del año, lo que alimentaba expectativas del Gobierno sobre un posible retorno a los mercados financieros.
Entre los factores que impulsaron el reciente incremento del índice se destaca el revés electoral en la provincia de Buenos Aires y la necesidad inminente del Banco Central (BCRA) de vender reservas para estabilizar la cotización del dólar. En la primera mitad del mes, el riesgo país acumuló un incremento de 333 puntos, cerrando en 1231 unidades este lunes 15 de septiembre tras uno de los mayores desplomes en los bonos soberanos desde la toma de posesión de Javier Milei como presidente. El salto de 91 puntos en una sola jornada representa un alza del 8%, marcando el nivel más alto desde octubre de 2022.
Argentina ahora ostenta el tercer riesgo país más elevado de América Latina, superado únicamente por Venezuela (16.275) y Bolivia (1399). Mientras el promedio regional ronda los 361 puntos básicos, la diferencia con los índices locales es notoria. Esta situación complica las perspectivas de financiamiento externo, con una tasa estimada del 16,33% anual.
El Gobierno enfrenta duros desafíos financieros el próximo año, con vencimientos por US$4500 millones en deuda soberana en moneda extranjera entre enero y julio. A esto se suman compromisos acumulados hasta 2026 por un total de US$14.000 millones, incluyendo obligaciones del Bopreal emitido por el Banco Central.



