El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) oficializó este viernes la Resolución 711/2025, que introduce modificaciones al esquema de vacunación contra fiebre aftosa en Argentina, vigente por más de dos décadas. A partir de la segunda campaña de 2026, la estrategia sanitaria eliminará la vacunación en las categorías de novillos, novillitos y vaquillonas, concentrándose exclusivamente en terneros y terneras, considerados fundamentales para mantener la protección del rodeo.
El anuncio, adelantado por el Ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó que la medida permitirá un ahorro estimado de 25 millones de dólares anuales en el sector ganadero sin comprometer la seguridad sanitaria ni la capacidad exportadora del país. La Sociedad Rural Argentina sostuvo que el cambio es resultado de un diálogo constructivo con el gobierno, mientras que desde Confederaciones Rurales Argentinas expresaron que el ajuste atiende a las demandas de los productores y fortalece la sanidad animal.
Desde 2006 no se han registrado casos de fiebre aftosa en el país, según SENASA, cuyas investigaciones revelan ausencia de circulación viral. Esto respalda la implementación de un esquema más flexible. Argentina mantiene su estatus internacional de "País Libre de Fiebre Aftosa con vacunación", requisito para ingresar a los principales mercados de exportación de carne.
La resolución también destaca que las vacunas oleosas en uso ofrecen hasta un año de inmunidad tras la revacunación, permitiendo prolongar y focalizar su aplicación sin afectar la cobertura sanitaria. Sin embargo, los períodos no deben exceder 60 días, salvo en provincias con circunstancias excepcionales donde se habilitará una extensión máxima de 90 días.

