El fondo Bainbridge volvió a la justicia estadounidense con un nuevo intento de cobrar una sentencia de 95 millones de dólares que el país sudamericano adeuda debido al default de 2001. En un escrito remitido a la jueza Loretta Preska, del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, solicitaron la transferencia de acciones estatales en Aerolíneas Argentinas y el Banco Nación como método de pago.
La petición incluye tres fases principales: primero, la entrega de las acciones mencionadas; segundo, el depósito de estos activos en una cuenta custodiada por un banco de Nueva York; finalmente, la transferencia definitiva de la titularidad al fondo o a un destinatario designado.
Bainbridge, que rechazó todas las propuestas de reestructuración de deuda desde 2005 hasta 2016, presentó su caso en Nueva York y obtuvo una resolución favorable en 2020. Sin embargo, tras varios intentos de embargo con resultados mixtos, el fondo aún no ha logrado recibir el monto adeudado.
La estrategia actual del fondo revive debates sobre la transferencia forzada de activos estatales extranjeros, una práctica sin precedentes sólidos en la jurisprudencia estadounidense. Expertos como el exprocurador Sebastián Soler cuestionan la validez del enfoque.
Además, en el caso de YPF, la administración de Donald Trump expresó su apoyo al argumento argentino, advirtiendo sobre los riesgos para la inmunidad soberana que estas medidas podrían representar.