El Riesgo País de Argentina experimentó un aumento significativo de casi 100 unidades, alcanzando los 829 puntos básicos en el inicio de una semana desafiante para el Gobierno. En un clima electoral tensionado por la difusión de audios comprometedores de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde se mencionan presuntos pagos de coimas, los mercados respondieron con sobresaltos: el dólar subió, mientras las acciones y los bonos registraron caídas preocupantes.
Frente al panorama financiero, el Ministerio de Economía intenta controlar la escalada del dólar mediante la aplicación de tasas de interés elevadas y ajustes en los encajes bancarios. Sin embargo, la presión para los títulos soberanos aumentó, cayendo hasta un 3,5%, lo que impactó directamente en el indicador elaborado por JP Morgan. Este índice mide la diferencia que pagan los bonos argentinos frente a los del Tesoro estadounidense, reflejando la percepción de riesgo que enfrentan los inversores.
La situación económica toma mayor relevancia en el contexto electoral, especialmente tras la eliminación de restricciones cambiarias establecida por el Ejecutivo de Javier Milei en abril, apoyada por un desembolso de USD 20.000 millones del FMI. Actualmente, el dólar oficial opera a $1.365 en el Banco Nación, un valor cercano al límite superior de la banda establecida meses atrás. Pese a los esfuerzos, la volatilidad sigue marcando a un mercado que observa con preocupación el futuro político y económico del país.
Desde el Gobierno, hay expectativas de que la cifra del Riesgo País se estabilice tras las elecciones de medio término y que se inicie un descenso sostenido que permita avanzar en la refinanciación de los vencimientos de deuda en dólares previstos para 2026.