Durante junio, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundidos el jueves, los autoservicios mayoristas marcaron un nuevo mínimo histórico en la serie desestacionalizada iniciada en 2017, con una caída mensual del 1,8% y una contracción anual del 8,4%. Los mayores descensos se observaron en frutas y verduras, artículos de limpieza, y lácteos, mientras que los pagos en efectivo y con tarjetas de crédito registraron fuertes bajas en términos reales.
En el caso de los supermercados, las ventas tuvieron un tímido crecimiento mensual del 0,2%, aunque desde marzo persiste una tendencia de estancamiento. A nivel interanual, el aumento fue del 0,8%, pero rubros como lácteos, frutas y verduras, artículos de limpieza, bebidas y productos de almacén reflejaron descensos. Entre las excepciones estuvieron los incrementos destacados en carnes e indumentaria, que parecieran marcar cambios en las prioridades de consumo.
Por otra parte, los shoppings experimentaron su primera contracción anual desde noviembre de 2024, con una baja interanual del 4,5% en precios constantes. Este retroceso afecta principalmente al consumo de bienes durables y sectores medios. En cuanto a categorías específicas, las más perjudicadas fueron Diversión y esparcimiento, Ropa y accesorios deportivos, así como productos electrónicos.
En este contexto económico marcado por salarios deprimidos históricamente y una desaceleración en la mayoría de las categorías analizadas, el consumo parece mostrar dificultades para reactivarse. Salvo por el crecimiento de "otros medios de pago" como el uso de pagos con QR, el panorama general refleja un persistente desafío.