Tras la viralización de los hallazgos realizados en las profundidades del océano frente a Mar del Plata, los investigadores del Conicet regresaron al puerto, donde fueron recibidos con entusiasmo por vecinos y medios de comunicación. Daniel Lauretta, líder de la expedición Talud Continental IV, expresó su satisfacción por los resultados obtenidos y destacó el descubrimiento de elementos que desconocían por completo. Señaló que la misión buscaba transmitir y divulgar el trabajo cotidiano del laboratorio, agradeciendo la colaboración con el buque provisto por la empresa Schmidt Ocean Institute, clave para el éxito de la iniciativa.
Lauretta subrayó además el impacto de la transmisión en vivo del proyecto, cuya recepción excedió con creces las expectativas iniciales. Aunque estimaban alcanzar unas 1.000 personas, lograron cerca de 850.000 vistas durante los 20 días que duró la investigación. Para el equipo, este alcance masivo representó un importante logro, alimentando el interés de la comunidad y reforzando el vínculo con el público. Ahora comienza una nueva etapa enfocada en el trabajo de laboratorio, donde analizarán lo recolectado y evaluarán la posibilidad de realizar exposiciones transitorias para compartir los descubrimientos.
El investigador también destacó la riqueza del ecosistema marino argentino, admirando su diversidad, belleza y abundancia. Aunque tenían cierto conocimiento previo sobre la zona, las imágenes captadas mediante cámaras y proyectores en tiempo real sorprendieron tanto al equipo como a los espectadores. Lauretta compartió emocionado cómo niños y niñas se involucraron enviando dibujos de la fauna descubierta y preguntando qué estudios debían seguir para convertirse en biólogos, señalándolo como uno de los momentos más gratificantes de toda la experiencia.
Este entusiasmo general tuvo lugar en un contexto marcado por los persistentes reclamos de los trabajadores del Conicet ante los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno de Javier Milei. En medio de esas tensiones, los investigadores lograron visibilizar un trabajo que no solo enriquece el conocimiento científico, sino que también inspira vocaciones y fortalece el vínculo entre la ciencia y la sociedad.
