Tras varios intentos por suspender el juicio en su contra, el empresario gastronómico Claudio Contardi, de 57 años, finalmente declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana, negando las acusaciones de abuso sexual hacia su exesposa, la modelo Julieta Prandi, de 44 años. Contardi afirmó que nunca abusó de ella y destacó que su relación estuvo marcada por el amor, desde el matrimonio en 2011 hasta el nacimiento de sus dos hijos, quienes hoy tienen 14 y 10 años. Durante la declaración, la modelo permaneció ausente de la sala, separada por un biombo a pedido de las autoridades.
A lo largo de su testimonio, Contardi rechazó los señalamientos de abuso sexual con acceso carnal y llevó el relato hacia otras controversias legales ocurridas entre ambos. Mencionó una denuncia por el departamento que compartían en Belgrano y sostuvo que esta habría sido falsa, añadiendo que, poco después, surgió la acusación de abuso sexual en el domicilio familiar. En sus palabras, aseguró que "todas las relaciones con Prandi fueron consentidas", resaltando el sentimiento mutuo que sostuvo su vínculo en el pasado.
Durante el interrogatorio, el abogado de Prandi, Javier Baños, cuestionó si Contardi tenía antecedentes de violencia o si consideraba a su exesposa una mala madre. El empresario negó ser violento y optó por no opinar negativamente sobre la madre de sus hijos. También relató cómo conoció a Prandi en un evento publicitario en Pinamar en 1999 y describió cómo retomaron contacto años después, siendo este el inicio de la relación que culminaría en un controvertido divorcio formal en 2019.
Por último, Contardi recordó detalles de su conexión con la modelo y expresó cómo veía su historia pasada con ella. La relación que comenzó como un romance lleno de ilusión derivó en un conflicto judicial inesperado y complejo. Según expresó, nunca pensó verse involucrado en un juicio como este, insistiendo en la inocencia frente a las graves acusaciones que han empañado su imagen pública.


