El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció la decisión de ocupar por completo la Franja de Gaza, incluso en áreas donde se encuentran rehenes. Esta medida marca un giro en las estrategias israelíes en el enclave y surge luego de órdenes directas emitidas a los principales líderes militares, instándolos a aceptar el operativo o considerar su renuncia.
El anuncio llega tras meses de negociaciones conducidas en Doha entre Hamás, Israel y mediadores internacionales que intentaban pactar un alto el fuego, así como un acuerdo sobre los rehenes. En medio de las conversaciones, Hamás exigió que cientos de camiones con ayuda humanitaria ingresaran al territorio como condición para retomar las negociaciones, complicando los esfuerzos globales por distribuir recursos de manera efectiva sin beneficiar directamente al grupo islamista que controla la franja.
Simultáneamente, Hamás difundió durante el fin de semana imágenes perturbadoras de los rehenes en evidente estado de desnutrición, atribuyendo esta situación a una hambruna generalizada en Gaza. Las grabaciones buscan presionar a la comunidad internacional mientras la crisis humanitaria persiste y se agrava.

