La cifra de víctimas fatales por la administración de fentanilo contaminado en instituciones de salud argentinas ha ascendido a 48, según la última actualización del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud.
Este alarmante número se enmarca en una grave crisis institucional que ha afectado a al menos 62 pacientes en 11 establecimientos sanitarios. Dos laboratorios, Pharma Group S.A. y Ramallo S.A., se encuentran bajo investigación por distribuir lotes del medicamento contaminados con las letales bacterias Klebsiella pneumoniae metalobetalactamasa (MBL) y Ralstonia pickettii.
Las víctimas eran pacientes que ya se encontraban internados por diversas patologías y recibieron el fentanilo contaminado en el curso de procedimientos clínicos habituales. El descubrimiento de esta grave situación se originó gracias a la diligente actuación del Hospital Italiano de La Plata, cuya intervención fue clave y ha sido reconocido como querellante en la causa penal. Este hospital fue el primero en detectar la presencia de bacterias atípicas en pacientes internados en sus áreas de Terapia Intensiva, Cuidados Vasculares y el pabellón de Trasplantes.
El equipo de Control de Infecciones del Hospital Italiano de La Plata activó de inmediato el protocolo de brote, logrando vincular el patrón clínico de las infecciones con un denominador común: todos los pacientes afectados habían recibido fentanilo de un mismo lote. Un análisis bacteriológico subsiguiente confirmó que 10 de las 12 ampollas de fentanilo de HLB Pharma estaban contaminadas. Ante este hallazgo, el director general del hospital, Roberto Martínez, precisó que se suspendió de inmediato el uso de ese lote y se retiró su circulación en toda la institución, además de manifestar el compromiso del hospital de colaborar activamente en la investigación y exigir justicia.
La indignación pública ha crecido al revelarse un antecedente preocupante de 2023. La infectóloga Florencia Prieto, del Sanatorio Garat de Concordia, había denunciado que su equipo encontró bacterias similares en ampollas sin abrir de dexametasona, otro medicamento fabricado por HLB Pharma. Pese a que el brote de entonces fue controlado y se presentó una denuncia, la respuesta oficial fue que el producto estaba en buen estado, lo que generó en la profesional un "sabor amargo" y la percepción de que la denuncia fue desestimada por provenir del interior del país. Este antecedente podría ser crucial para establecer posibles negligencias en la producción.
Frente a la magnitud del brote actual, el Ministerio de Salud activó una serie de medidas para reforzar la vigilancia epidemiológica. Se estableció la obligatoriedad de notificar de manera inmediata cualquier caso sospechoso de enfermedad invasiva que haya recibido fentanilo, en cualquier establecimiento de salud del país, independientemente de su carácter público o privado.