El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, calificó la reciente confirmación de la condena a Cristina Fernández por parte de la Corte Suprema como un "terremoto político histórico, judicial". Para el mandatario, esta resolución implica un "cambio de reglas" significativo en el panorama nacional.
Kicillof ratificó, pero sólo por ahora, el desdoblamiento de las elecciones legislativas bonaerenses respecto a las nacionales, y dejó entrever la posibilidad de un futuro indulto a la expresidenta, sobre quien fue enfático: "de ninguna manera tiene que estar presa".
Durante una entrevista, Kicillof reconoció el profundo impacto que le generó la decisión judicial. "Estamos todos un poco conmovidos y shockeados por la situación", afirmó el gobernador.
Al ser consultado sobre una posible modificación del calendario electoral provincial, se limitó a señalar que "estamos en otro país en este momento" y que, "obviamente en este momento yo te diría que las elecciones son el día que son". Kicillof advirtió que "ha pasado algo muy tremendo" y anticipó que las "consecuencias de toda índole" tras la decisión de la Corte Suprema en la Causa Vialidad se irán "viendo con el paso del tiempo".
Frente a este contexto, el gobernador bonaerense sostuvo que existe una "vocación importante de todos los sectores" para buscar "una lista común" de cara a las próximas elecciones legislativas. Recordó, además, que ya venían charlando sobre este tema con la expresidenta.
Respecto a la posibilidad de un indulto a Fernández si él llegara a la Presidencia, Kicillof evitó dar una respuesta directa. Sin embargo, no dudó en calificar el fallo como "una vergüenza" y reiteró con vehemencia que "Cristina de ninguna manera tiene que estar presa". Insistió en su idea de que "para el peronismo y para la Argentina y para la dirigencia, que esta situación perdure es realmente una vergüenza".
Finalmente, Kicillof expresó su preocupación por el impacto de estas decisiones en la atracción de inversiones en el país. Reflexionó, trazando un paralelismo con el caso de Lula da Silva en Brasil: "¿Quién va a venir a un país, como pasó con Lula (da Silva, en Brasil), quién va a venir a un país donde el partido judicial da, quita libertades y todo tipo de situaciones sin motivo?". Concluyó sentenciando: "Lo que hay que arreglar es muy profundo. Hay otras situaciones muy injustas también y todo es muy grave"