El Gobierno argentino continúa con un proceso de reducción de personal en la administración central, con una cifra que se aproxima a los 50.000 empleados desvinculados desde diciembre de 2023. Paralelamente, la gestión sigue implementando medidas de desregulación que impactarán en diversos sectores, como el de seguros, mediante el recorte y la simplificación de normativas en áreas como la Aduana y la ANMAT.
Entre las áreas bajo análisis para futuras modificaciones se encuentra el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Además, se anticipan cambios en la Aduana y en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), aunque no se han proporcionado detalles específicos sobre estas reformas. Federico Sturzenegger, encargado de la reestructuración estatal, ha puntualizado que este proceso se llevará a cabo de manera escalonada, comenzando por el ámbito cultural, para luego avanzar con la economía, la salud y, finalmente, el transporte.
Los datos más recientes recibidos por Federico Sturzenegger indican que ya suman 47.000 los empleados de la administración nacional que han sido dados de baja desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza. Esta cifra representa una reducción del 22% en la dotación actual, que se sitúa en 170.000 agentes. A modo de referencia, este número es inferior a los 220.000 cargos con los que cuentan las universidades.
En este contexto de reestructuración, Sturzenegger ha criticado el funcionamiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), señalando que "gasta la mitad de las retenciones del maíz". Esta afirmación ilustra lo que él describe como una necesidad urgente de rediseño institucional y financiero en diversas entidades estatales.