El régimen de Nicolás Maduro ha efectuado la detención de un ciudadano argentino, junto con un español y un búlgaro, según anunció el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello. Los arrestos se produjeron en el marco de una presunta conspiración contra el gobierno.
Estas tres personas, cuyas identidades no fueron reveladas inicialmente, fueron acusadas de participar en un supuesto plan desestabilizador contra el ejecutivo venezolano. El país caribeño atraviesa una profunda crisis política y social, exacerbada tras los comicios presidenciales de julio de 2024, en los que Maduro se proclamó vencedor en medio de denuncias de fraude por parte de la oposición y críticas internacionales.
Los recientes capturados se suman a otros diecisiete extranjeros que han sido encarcelados por la administración de Caracas, bajo la acusación de estar vinculados a una operación contra las elecciones venideras. No obstante, el funcionario no proporcionó detalles sobre el operativo ni sobre la identidad de los detenidos. Cabello advirtió durante su programa semanal en el canal estatal VTV: "Si vienen para acá a conspirar, los vamos a agarrar, sépanlo".
Este ciudadano argentino es el segundo compatriota retenido por las autoridades venezolanas. El primero fue el gendarme Nahuel Gallo, quien fue apresado el pasado 8 de diciembre, también bajo la imputación de un presunto intento de desestabilización.
El catamarqueño Gallo fue detenido en la ciudad de Táchira y acusado por el régimen venezolano de participar en un complot para asesinar a la vicepresidenta del país caribeño, Delcy Rodríguez.
Desde su arresto, Maduro solo ha difundido una prueba de vida, el pasado 3 de enero, mediante una imagen que muestra al argentino en un centro penitenciario. El Gobierno nacional, sin embargo, ha calificado esta prueba como una "puesta en escena" y sostiene que se trata de un arresto ilegal, ya que el joven fue interceptado cuando intentaba cruzar la frontera desde Colombia con la intención de visitar a su esposa e hijo.