El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció que no pedirá una extensión de las facultades delegadas otorgadas por el Congreso. Estas facultades, que vencen en 49 días, han sido utilizadas intensamente para impulsar la reforma del Estado.
Sturzenegger explicó que la decisión de no renovar las facultades obedece a la necesidad de mantener a su equipo enfocado en el tiempo limitado disponible. Afirmó que el Congreso concedió un año, un plazo generoso que, según él, ha sido aprovechado de manera sin precedentes en la democracia argentina.
El ministro, considerado uno de los principales ejecutores del plan de ajuste del gobierno, adelantó que las próximas semanas serán de "movimiento bastante importante" en la reorganización del Estado. Se espera una serie de decretos que incluirán la fusión, cierre o reestructuración de diversos organismos estatales.
La justificación de estas acciones, según Sturzenegger, se alinea con la visión del presidente Javier Milei: "El achicamiento del Estado no es impopular, es popular". Esta filosofía guía la gestión y busca una mayor eficiencia en el sector público.
Finalmente, Sturzenegger analizó el panorama electoral, destacando la reciente victoria del candidato de La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires, Manuel Adorni, como un escenario favorable para el gobierno. Señaló que el caudal de votos que obtenga LLA en futuras elecciones abrirá nuevas oportunidades para reformar leyes que actualmente no están contempladas por las facultades delegadas, especialmente en el mercado laboral "una vez que la inflación esté controlada, que creo que va a ser antes de lo que muchos piensan", aventuró.