El Papa León XIV inició su pontificado con un saludo de paz, recordando que es el primer saludo de Cristo resucitado, quien dio su vida por el pueblo de Dios, y expresó su gratitud a su antecesor, el Papa Francisco.
En su mensaje, el nuevo Papa enfatizó que todos están "en las manos de Dios" y llamó a no tener miedo, a unirse con Dios y entre ellos, y a seguir a Cristo, cuya luz el mundo necesita.
León XIV hizo un llamado a la ayuda mutua y a la construcción de puentes para lograr la paz, instando a la Iglesia a ser misionera, abierta al diálogo y a la caridad hacia todos los necesitados.
El Papa incluyó un mensaje en español, dirigido a su "querida diócesis en Chiclayo, en Perú", reconociendo la fe y el apoyo de su pueblo y su obispo.
Finalmente, León XIV invitó a rezar juntos por su nueva misión, por toda la Iglesia y por la paz en el mundo, invocando la compañía y el amor de la Virgen María.



