Oliver Oakes renunció a su cargo como jefe del equipo Alpine de F1, y será reemplazado por Flavio Briatore, quien anteriormente se desempeñaba como asesor ejecutivo. Este cambio se interpreta como una consecuencia de las diferencias en la gestión del equipo, particularmente en lo que respecta a la continuidad del piloto Jack Doohan.
Alpine anunció la salida de Oakes de manera inmediata y agradeció su contribución al equipo, que alcanzó el sexto lugar en el Campeonato Mundial de Constructores la temporada pasada.
La escudería, que busca recuperar el éxito de la antigua Renault, ha realizado varios cambios en su estructura, incluyendo la alineación de pilotos y el personal técnico, pero viene de liquidar líderes en fila en menos de una década: Oakes asumió en julio pasado y una de sus primeras medidas fue cerrar a Doohan para 2025, pero antes habían pasado Cyril Abiteoul, Laurent Rossi, Marcin Budkowski, Otmar Szafnauer y Bruno Famin, obliterados, también, sin darles tiempo a desplegar ningún desarrollo técnico coherente. Briatore viene a depurar el equipo, reclutar gente con talento y darle coherencia a contrarreloj a un equipo que tendrá la oportunidad de dar el gran salto el año que viene, con el cambio reglamentario.
Esta reestructuración revela una lucha de poder interna entre Oliver Oakes y Flavio Briatore. Oakes, quien había sido un defensor de Doohan, fue reemplazado por Briatore, quien impulsó la llegada de Colapinto al equipo. Ambos formaban parte del triunvirato que lidera Alpine, junto con el CEO de Renault, Luca de Meo.
Oakes, de 37 años, asumió el cargo de jefe de equipo en julio pasado y anteriormente dirigió el equipo Hitech Gran Prix, donde compitieron pilotos como George Russell y Jack Doohan.



