El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, compareció desde la Moncloa para abordar el masivo apagón eléctrico que ha dejado a gran parte de España y Portugal sin suministro. Sánchez enfatizó que la prioridad absoluta es restablecer la electricidad en los hogares afectados y que, a pesar de la magnitud del incidente, no se han reportado problemas de seguridad.
Sánchez informó que, tras más de seis horas de interrupción, el suministro eléctrico se ha comenzado a recuperar en varias regiones del norte y sur de la península ibérica. Además, se han reactivado las centrales hidroeléctricas en todo el país, lo que se espera que permita una pronta recuperación del servicio en toda España.
El presidente reconoció la gravedad de la situación, describiéndola como una "fuerte oscilación" en el sistema eléctrico europeo que provocó una "interrupción generalizada del suministro". Ante esta crisis, Red Eléctrica activó su protocolo de seguridad y el Gobierno declaró una "crisis de electricidad".
El presidente Sánchez subrayó que se están dedicando todos los recursos necesarios para investigar las causas del apagón y resolver el problema a la mayor brevedad posible. Sin embargo, insistió en la necesidad de evitar especulaciones, dada la falta de "información concluyente sobre los motivos de estos cortes", y solicitó a la ciudadanía informarse únicamente a través de canales oficiales.
A pesar de la magnitud del corte de energía, el presidente reiteró que "no hay problemas de inseguridad" y que se ha garantizado el suministro eléctrico a los servicios esenciales, como los hospitales. No obstante, hizo un llamado a la población para que haga un uso responsable de los teléfonos móviles, con el fin de no saturar las redes de comunicación.
