El juez de La Plata, Víctor Violini, que viajó a Bariloche con estudiantes en viaje de fin de curso, denunció penalmente un procedimiento de rutina que inspectores de la Municipalidad de Bariloche realizaron en el hotel en el que se alojaba el contingente, en donde secuestraron ochenta y nueve botellas de alcohol.
 
Por Continental, el integrante del Tribunal de Casación Penal de Buenos Aires relató que acompañó a un contingente del Colegio Centenario de la capital bonaerense, que integraba su hijo. En ese marco, dos inspectores municipales fueron al hotel en el que se alojaban y, “como es práctica habitual”, convocaron “al gerente del establecimiento y a un integrante del grupo, mayor de edad, que fue un coordinador de la empresa de turismo estudiantil que los llevó”.
 
Este tipo de inspecciones, que se efectúan desde hace 10 años, tienen por objetivo controlar que no existan irregularidades en el servicio al pasajero, como exceso de camas por habitación o la prohibición de tenencia, exposición y consumo de alcohol -casi todos los estudiantes son menores de edad- en el hotel. En La Mirada Despierta, Violini relató que cuando él y otros dos padres, también abogados, se enteraron del procedimiento, increparon a los funcionarios de la Municipalidad, quienes quedaron “asombrados” por “la actitud” del juez en “no aportar para evitar la presencia de alcohol  ni siquiera en el cuarto de su hijo, donde fueron halladas nueve de las botellas”, según relató por su parte, también en diálogo con Nelson Castro, el propio secretario de Turismo de Bariloche, Fabián Szewczuk.
 
Violini enfatizó que “fue un allanamiento ilegal. Nosotros colaboramos con las autoridades del hotel para sacarles las bebidas a los chicos. Pero no podíamos dejar pasar semejante violación a todos los derechos. Habían entrado a las habitaciones de los chicos y revisado hasta las valijas. También constatamos que requisaron los cuartos asignados a los padres”, resumió el magistrado, que presentó una denuncia penal por “allanamiento ilegal”.