El premio Nobel de Física Charles H. Townes falleció a los 99 años en California, después de una vida dedicada a la investigación que le llevó a inventar el rayo láser y el posterior uso de esta tecnología para el estudio del universo, informó la Universidad de Berkeley. El científico murió el martes cuando estaba siendo trasladado al hospital en Oakland, en el área de San Francisco, como consecuencia de una salud frágil deteriorada por la edad. La noticia de su adiós fue sentida por la comunidad científica y, en especial, por la Universidad de Berkeley, en California, donde Townes comenzó a trabajar en 1967.
 
“El fallecimiento del profesor Charles Townes marca el fin de una era”, dijo el astrofísico Reinhard Genzel, director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, en un comunicado. “Fue uno de los físicos experimentales más importantes del siglo pasado. Para quienes le conocieron fue un modelo a imitar, un mentor maravilloso y una persona admirada. Su fortaleza estaba en su curiosidad y su imperturbable optimismo que se basaba en su profunda espiritualidad cristiana”, añadió.
 
Townes aseguraba que la solución para crear la tecnología que permitiría el rayo láser se le ocurrió en 1951, de repente, cuando tenía 35 años y mientras estaba sentado en un banco de un parque en Washington D.C., rodado de flores. A su juicio, aquel momento fue comparable a una revelación religiosa.
 
En 1954, junto a sus estudiantes en la Universidad de Columbia creó el primer máser, dispositivo que permite amplificar una radiación en el campo de las microondas, un aparato que fue clave para la creación del láser. En 1958 concibió, con su cuñado Arthur Schawlow, la idea de aplicar el mismo sistema a la luz óptica en vez de a microondas. Los laboratorios Bell, para los que trabajaba, patentaron el láser.
 
Paralelamente, los rusos Aleksandr M. Prokhorov y Nicolai G. Basov también dieron con la solución para crear un máser y en 1964 el trabajo de Townes, Prokhorov y Basov fue reconocido con el Premio Nobel de Física. Schawlow obtuvo el Nobel de Física en 1981 por sus avances en el uso del láser. Townes, nacido en 1915 en Greenville, en Carolina del Sur, continuó su carrera centrado en la astronomía y con el empleo del láser encontró las primeras evidencias de la existencia de un agujero negro en el centro de nuestra galaxia.