Maricel Seeger es oficial de comunicaciones de la OMS en Liberia, donde estuvo junto a los equipos médicos que combaten el brote de ébola en el oeste de África. Por Continental, explicó que “se trabaja para que la gente realmente admita que existe el ébola; primero muchos pensaban que podía ser un demonio, un espíritu, una maldición, algo venenoso en el agua o la comida. Y en Monrovia, donde estuve yo, el trabajo más intenso está destinado a que la población incorpore los mensajes de prevención. Se trata de promover medidas estrictas, como no tocar a nadie que tenga síntomas”, explicó en La Mañana.
 
Explicó que la costumbre local es “que la familia se ocupe de preparar los cadáveres cuando muere la persona: ha habido muchas infecciones en familiares de personas fallecidas. Se procura que ese trabajo quede en manos de personal especializado”. Además, “el 40 por ciento no sabe leer ni escribir. Lo más fuerte en medios de comunicación son las radios. Nos reunimos con líderes comunitarios y religiosos para que participen en la difusión de los mensajes de prevención”, precisó Seeger.