Un grupo de 700 detenidos de la Unidad Penal 9 de La Plata reclaman mejores condiciones carcelarias con una huelga de hambre. Se trata de pabellones evangelistas.

“No tenemos alimentación ni agua potable a toda hora. Tampoco tenemos agua caliente. Hay superpoblación; la cárcel se convirtió en depósitos de seres humanos”

Sibeira lleva tres años dentro de la prisión platense, está procesado sin sentencia firme por una causa de robo con resistencia a la autoridad.

“Las autoridades se abusan de nosotros porque tenemos mucha autodisciplina. Nos prometen y nunca cumplen”, enfatizó en La Vuelta.

“Son necesidades plenas. Falta atención médica y medicamentos, entre otras cosas”, subrayó.