17 Nov. 2011 | Alfredo Leuco

Un siglo de mujer

Un siglo de mujer
En este caso, el nunca mejor llamado Honorable Senado de la Nación, entregó la Medalla del Bicentenario a la doctora Eugenia Sacerdote de Lustig. ¿Se acuerda? Varios oyentes me pidieron que volviera a contar su historia que dio miles de vueltas por internet. Ella se hizo famosa entre comillas cuando la línea 80 la nombró pasajera ilustre y le dio un pase de por vida. Era un premio a su constancia de viajar todos los días en ese colectivo a su trabajo como jefa de investigación del Instituto de Oncología Angel Roffo. Por aquel entonces, la venerable mujer tenía 90 años. Esa anécdota ciudadana disparó la curiosidad de los medios y muchos conocimos la vida ejemplar de la doctora Eugenia. Su esfuerzo, su sacrificio cotidiano de lucha. Nos enteramos que esta señora que podría ser la abuela de cualquiera de nosotros, con el cabello totalmente blanco y que andaba lento como perdonando al viento tiene en su guardapolvo de investigadora a su orgullo mas grande.

Después fue declarada ciudadana ilustre de Buenos Aires e inmigrante ilustre del Piamonte, la patria chica de Italia donde dejó parte de su familia. La doctora desciende de los barcos como tantos argentinos. Tenía 25 años y una hija sus brazos que cumplió un año en plena travesía en el medio del océano. Llegó al puerto con sus valijas de cartón y con la esperanza de construir una nueva vida en un país libre y democrático, lejos del fascismo de Mussolini que manchaba su tierra querida. Mientras aprendía a cantar y a bailar el tango, se dedicó a combatir otros males tan terribles como el totalitarismo del Duce: enfrentó la peor epidemia de polio que tuvo la Argentina antes de que se descubriera la vacuna Salk.

Y como si esto fuera poco le declaró la guerra científica al Mal de Alzheimer y el cáncer. Ese maldito cáncer, tal vez como revancha le fue erosionando la vista. Sus ojos comenzaron a nublarse hasta la ceguera absoluta. Por eso dejó de viajar en colectivo y ella, tan corajuda, empezó a tenerle miedo a los escalones que es lo imprevisto que sube o que baja. Pero una remisería vecina la empezó a llevar de aquí para allá, porque ella es un tesoro de todos que todos tenemos que cuidar.

Tenía 90 años y seguía cumpliendo con su vocación y obligación. Dirigía a los jóvenes biólogos en su análisis del transplante neuronal en las ratas de laboratorio. Era admirable en su cargo de investigadora del Conicet. La doctora Eugenia recibió el premio Hipócrates que es la más alta distinción que un médico puede recibir en nuestro país y eso no la transformó en mármol ni en bronce. Se mantuvo de carne y hueso y ni siquiera se volvió formal o aburrida. Era la más chistosa del trabajo. La encargada de celebrar los cumpleaños de sus compañeros, de homenajear la vida compartiendo al mediodía una porción de tarta y una mandarina de postre.

La Nona sabia inoculó en la sangre torrentosa de sus hijos y nietos el amor por la educación, la excelencia y la honradez. Ella sigue estudiando aún hoy que tiene, escuche bien por favor, aun hoy, que tiene 101 años. Esta maravilla de la humanidad tiene dos adicciones: los libros y la quesería donde compra los manjares que la acercan a su infancia como la mozzarella de Búfalo o el delicioso mascarpone.
A los 101 años, la doctora Eugenia, mezcla milagrosa de neuronas y sensibilidad solidaria es considerada una reina madre por sus discípulos. Ella que fue discípula de Bernardo Houssay, uno de nuestros premio Nóbel. Tiene publicadas 180 investigaciones científicas. Es una pachamama que cruza los genes italianos con los judíos y protege todo lo que toca.

No se enoja nunca. Sonríe siempre. Dice que esa es su formula para cumplir un siglo mas uno en paz y armonía con todos. Esta orgullosa porque fue reconocida como “Prócer de la medicina bicentenaria”, un diploma de honor, que le entregó otro oncólogo honesto como ella, el ex presidente de Uruguay, Tabare Vázquez. Hoy la doctora Eugenia tiene 9 nietos y solo se lamenta que la ceguera no le haya permitido conocer la cara de sus 4 bisnietos. Escucha radio y tiene un software que le lee los diarios. Ella insiste en que está ciega. Sin embargo yo tengo la sospecha de que su mirada va mucho mas allá de lo que uno puede suponer. Mira con cerebro y con el alma. Es un siglo de mujer y orgullo.
11 Comentarios
Página 1 de 3
  • 1 2 3 
11 Hector nppo | hace 23 semanas A mi me llamo la atencion al escuchar su nombre y el premio que le dio la linea 80, y lo relacione con alguien que conoci de joven en industrias pirelli y ayer al escuchar su biogafia,confirmo que el ing lustig era su esposo que viajo con ella desde milan. Responder
10 Leonardo | hace 24 semanas My buenas tarde te escribo por mi mama y yo que te escucho y me parece de interesante Responder
9 Gustavo apeseche | hace 24 semanas Hola alfredo: no pude oir la entrevista que le hizo a la dra. lustig. es posible que la suban a la página para poder escucharla? mi esposa me comentó de la lucidez de esa notable médica universal. muchas gracias! Responder
8 Claudia | hace 24 semanas Alfredo hermosa la entrevista con este mujer que hoy, 29 de noviembre, ha partido a una dimensión inconmensurable donde sus ojos volverán a ver, no lo dudo. solo quiero decirte que esta vez no me pareció oportuno tu comentario acerca de que ella como científica, indefectiblemente, no creyera en la existencia de un dios, sea cual fuere este dios. vos sabés y yo también, que hay muchos muchísimos científicos de gran prestigio de las ciencias duras, menos duras, humanistas, etc. que creen efectivamente en dios. por consiguiente, yo que admiro tu inteligencia y tu excelente criterio además del estilo fluido de tus columnas, por favor, no hagas más esas acotaciones. con respetuoso afecto claudia Responder
7 Juan | hace 24 semanas Estas historias no son tan difundidas como otras tantas que permanecen en el anonimato porque para que un pueblo sea dòcil y fàcil de manejar hay que mantenerlo lo mas ignorante posible. Responder
  • 1 2 3 
Mi opinión: (Máximo 1.000 caracteres)

(*) Si el mensaje excede el número máximo de caracteres será truncado automáticamente por el sistema.
Nombre - Obligatorio
Email - Obligatorio
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Unión Radio
  • No está permitido registrar comentarios injuriantes o contrarios a las leyes vigentes.
  • Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Publicidad
Sobre el Autor Alfredo Leuco. Periodista. Cordobés, hincha de Boca y Talleres. Columnista de Bravo.continental y del diario Perfil.Conductor de "Le doy mi palabra" por canal 26. Tiene tres libros publicados, tres Martin Fierro (Mejor labor periodística en Radio, Televisión y Cable) y ganó un Konex como "mejor analista político de la década".

Sobre el Blog! Aquí podrás leer y escuchar diariamente las columnas periodísticas que Alfredo Leuco comenta todas las tardes en Bravo.Continental.
Suscribase a este sitio añadir este sitio a RSS
¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.
Ver más información.
Publicidad
© Radio Continental Rivadavia 835 Capital Federal Argentina. Tel: 011 4338 4250. Medición:
Radio Continental es una empresa de