La casa real se topa con el iceberg de su propia desorientación y desconexión con la sociedad española. Nuestros representantes ante el mundo parecen más ocupados en su propio beneficio que en el papel ejemplar que debieran dar. La muerte de animales salvajes, rompe los lazos de unión entre miles de españoles que no pueden verse representados por un hombre capaz de matar elefantes, búfalos, osos y lobos. España, por primera vez, ve el verdadero rostro de su monarca. Un monarca o cualquier ser humano que necesita matar elefantes, osos y lobos para sentirse bien....tiene una profunda CRISIS INTERIOR, la "crisis económica, solo es un reflejo de la crisis de valores y ética" de nuestra sociedad.