Sep 20 2011 Por Alfredo Leuco
No pueden esperar
Esta columna está dedicada a un oyente jubilado llamado Hugo Oscar Martínez y en él, a todos los jubilados en su día. Nadie se atreva a tocar a mi vieja. Porque mi vieja es lo mas grande que hay. Esa vieja que nos pintaron entre Pappo y Alejandro Borenstein, el hijo de Tato, es un homenaje a todas las jubiladas y jubilados.