Dic 29 2009 Por Alfredo Leuco
La injusticia enferma
El juez Norberto Oyarbide despertó una ola de indignación en gran parte de la opinión pública que no puede creer la velocidad y la liviandad para resolver que el matrimonio Kirchner se enriqueció lícitamente. Lo dijimos muchas veces. Un crecimieno patrimonial del 158% en el año del tsunami internacional, mientras Cristina tenía que gobernar el país, con los intereses insólitamente altísimos para plazos fijos en dólares y en pesos, con el cobro de alquileres exorbitantes y con la venta de tierras fiscales en El Calafate compradas a precio vil para ganar el 5.000 % es una cachetada al sentido común.