El uso de microorganismos vivos en la salud comenzó a adquirir relevancia a través de los denominados alimentos probióticos, aquellos que incorporan bacterias vivas que ejercen funciones beneficiosas para el cuerpo humano, especialmente en el intestino.  Ante el auge de estos alimentos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) realizó un informe sobre las propiedades de los probióticos, destacando de su consumo "la posibilidad de derivar beneficios para la salud". No obstante, advertía de la necesidad de más estudios y experimentos.

En este marco, Dave Whitlock, ingeniero químico y graduado del MIT (el Instituto Tecnológico de Massachusetts, EEUU) ha asegurado que se duchó en más de 12 años. "Nadie ha hecho ensayos clínicos sobre las personas que se duchan todos los días. ¿Cuál es la base para suponer que esto es una práctica saludable?", pregunta. Basa su 'lucha' contra la ducha afirmando que quiere preservar las bacterias en su piel.

"La higiene moderna ha agotado selectivamente el equilibrio natural del microbioma de la piel”, asegura. En sustitución de la ducha, Whitlock usa un espray compuesto por bacterias vivas llamado 'Mother Dirt' (un producto inodoro, semejante al agua y que afirma reponer las bacterias 'buenas' perdidas con los estilos de vida modernos y la higiene diaria), creado por una empresa que él mismo ayudó a fundar: AOBiome.

"Nuestra obsesión por la limpieza y la esterilidad ha creado un entorno difícil para muchos organismos beneficioso para sobrevivir", dice la compañía sobre su producto, que ya ha generado polémica en algunos sectores por una supuesta falta de rigurosidad científica, algo que la empresa responde con la próxima realización de ensayos clínicos sobre el tratamiento en determinadas condiciones inflamatorias de la piel, como puede ser el acné. Por el momento, y pese a evitar la ducha, Whitlock reconoce que, de vez en cuando, se pasa una esponja húmeda para limpiar la mugre de su piel.