En un fallo histórico a nivel mundial, la Sala II de la Cámara de Casación Penal le concedió un hábeas corpus a Sandra, una orangutana de Sumatra que vive en el zoo porteño. Así, el animal recuperará su libertad y gozará de derechos básicos, ya que por unanimidad fue declarada “sujeto no humano”, consignó por Continental Alejandra Juarez, representante del Proyecto Gran Simio


Sandra, que tiene 29 años y desde hace dos décadas está en Buenos Aires, fue reconocida como persona jurídica. El fallo le abre el camino a ser trasladada a un santuario brasilero donde podría vivir en semilibertad. Si bien los animales no gozan de derechos como las personas, se considera que los chimpancés, orangutanes y gorilas cuentan con un grado de entendimiento y sentimientos similares a los del humano, explicó Juárez en La Mirada Despierta. "Es un golpe a la columna vertebral del ordenamiento jurídico argentino, que considera a los animales como cosas, y abre un camino para el resto de los seres sintientes injustamente privados de la libertad en zoológicos, circos, parques acuáticos y centros de experimentación", fundamentó Juárez.