La gente en África Occidental vive en un clima de miedo similar al que hay en zonas de guerra debido al brote de ébola, que llevará al menos seis meses controlar, informó la organización Médicos sin Fronteras (MSF) en Ginebra.
 
La presidenta de MSF, Joanne Liu, dijo a periodistas que los médicos no logran adecuarse a la situación, ya que ésta empeora
constantemente.
 
Liu, que regresó de una visita de diez días a la región, demandó por ello una nueva estrategia para enfrentar el brote. Explicó que la
gente en los cuatro países afectados por el ébola -Guinea Conakry, Sierra Leona, Liberia y Nigeria- vive en un clima de miedo.
 
Mucha gente no confía en sus sistemas de salud pública, mientras que la infraestructura ha colapsado. Liu añadió que MSF no cuenta con personal suficiente para detectar a todas las personas que entran en contacto con pacientes infectados con ébola.
 
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) relevó por el momento 2.127 casos sospechosos o confirmados en los cuatro países afectados por el ébola y 1.145 muertes.
 
Nigeria anunció hoy el contagio de un médico y la muerte de una enfermera a causa del virus del ébola, con lo que la cifra de
fallecidos por la enfermedad aumentó a cuatro, informó hoy el Ministerio de Sanidad.
 
Además, el gobierno anunció el despido de 16.000 efectivos médicos que llevaban semanas en huelga.
 
Isiaka Yusuf, portavoz del Ministerio de Salud, dijo que la medida permite al ministerio "hacer arreglos internos para conseguir médicos alternativos para atender a los pacientes".
 
Médicos y enfermeras de los hospitales públicos en todo el país han estado realizando huelgas desde el 1 de julio y se rehúsan a 
volver a sus puestos hasta que sus condiciones de trabajo y salario mejoren.
 
La huelga obstaculizó los esfuerzos para frenar el virus en el país densamente poblado, donde viven casi 170 millones de personas.
 
En total, se han confirmado hasta ahora 11 casos de ébola en el país, mientras que 169 personas están en observación, 163 en Laos y seis en Enugu. Estos últimos estarían relacionados con una enfermera que huyó de la cuarentena en Lagos y viajó a la ciudad, situada a 500 kilómetros al este.
 
Todos los infectados y casos sospechosos en Nigeria proceden a su vez de un asesor del gobierno liberiano infectado que viajó en julio a Lagos y se desmayó en el aeropuerto de la ciudad. La enfermera que murió hoy había estado en contacto con él.
 
En Liberia, el Ministerio de Justicia liberó a 100 detenidos sin juicio por delitos menores para protegerlos de contagiarse el ébola
en las cárceles superpobladas, informó el periódico local "Front Page Africa".
 
La coordinadora de emergencia de Médicos sin Fronteras en Liberia, Lindis Hurum, calificó la situación en Monrovia de "catastrófica" y dijo que hay informaciones que apuntan al contagio de al menos 40 trabajadores sanitarios en las últimas semanas. La mayoría de los hospitales han sido cerrados y se dice que hay cadáveres en las casas y en las calles.
 
Además, se teme que a la epidemia se una la escasez de alimentos y otros productos básicos, después de que la vecina Costa de Marfil prohibiera el transporte naval con los países infectados a través de sus aguas. También el transporte aéreo es cada vez más reducido, después de que aerolíneas como Air France, British Airways, ASky o Arik interrumpieran sus vuelos a Monrovia. La estadounidense Delta anunció que el último vuelo de la compañía despegará el 27 de agosto.

 En Sierra Leona, la situación también se agrava: como la gente de la que se sospecha que sufre ébola no puede salir de casa, no puede labrar las tierras, lo que he ha encarecido ya alimentos básicos como el arroz en hasta un 40 por ciento, según organizaciones humanitarias.
 
Estados Unidos ordenó a sus empleados de la embajada abandonar el país como medida de precaución ante la escasez de medicinas desde el brote del virus, informó el jueves el Departamento de Estado en Wahington.
 
El presidente estadounidense, Barack Obama, habló por teléfono con el de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma, y con la presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf, y les prometió ayuda.
 
Mientras, Guinea fue el último de los países afectados en decretar la emergencia sanitaria, que implica controles más estrictos en las fronteras y el aislamiento inmediato de las personas que muestren los primeros síntomas.
 
Las primeras informaciones sobre el ébola se conocieron en marzo en Guinea, aunque la enfermedad estaba presente en la región desde diciembre. El ébola causa hemorragias internas y externas, así como fiebre, vómitos y diarrea, entre otros síntomas. La tasa de mortalidad es de hasta un 90 por ciento de las personas infectadas.
 
El virus es transmitido por contacto directo con sangre y secreciones de animales o pacientes, estén vivos o fallecidos. Hasta
la fecha no hay vacuna alguna ni tratamiento.