El delantero Carlos Tevez, quien había fallado en el tiro decisivo cuatro años atrás con Uruguay en Argentina, se tomó revancha y convirtió el penal que le dio la clasificación al conjunto dirigido por Gerardo Martino, que sigue soñando con cortar una racha de 22 años sin ganar títulos.

El conjunto nacional se cruzará con el ganador de la llave entre Brasil y Paraguay, que chocarán mañana en Concepción.

Argentina sufrió inmerecidamente para pasar y tuvo que llegar a la última instancia para superar a un rival que fue ampliamente inferior, sobre todo en el primer tiempo donde el arquero David Ospina fue la figura indiscutida.

Además, la albiceleste tuvo dos oportunidades de liquidar la serie pero fallaron Lucas Biglia y Marcos Rojo en los penales.

En un partido caliente, áspero, con pierna fuerte que no fue comandado a la altura, ya que el árbitro mexicano Robero García Orozco demostró las razones por las que Martino estaba preocupado en la previa.

 
Fue tal el fastidio del banco argentino que Jorge Pautasso, principal ayudante de Martino, fue expulsado y protagonizó un fuerte cruce con el banco de suplentes colombiano.