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Confirman prisión para los represores que extorsionaban a familiares de detenidos

La Cámara Federal ratificó el procesamiento y la prisión preventiva impuesta a los represores de la ESMA Juan Antonio Azic y Adolfo Miguel Donda por extorsionar a la madre de un detenido en ese centro clandestino.

La Cámara Federal ratificó el procesamiento y la prisión preventiva impuesta a los represores de la ESMA Juan Antonio Azic y Adolfo Miguel Donda por extorsionar a la madre de un detenido en ese centro clandestino.

La Cámara Federal confirmó el procesamiento y prisión preventiva impuestos a los represores de la ESMA Juan Antonio Azic y Adolfo Miguel Donda por extorsionar a la madre de un detenido en ese centro clandestino, a quien desapoderaron de su propiedad, a cambio de la promesa de recuperar vivo a su hijo.

La resolución a la que accedió Infobae.com, fue dictada por la Sala II de la Cámara, que también confirmó el embargo para cada uno de 500.000 pesos, por lo que los represores quedaron más cerca de afrontar un juicio oral y público.

Se trata de un caso derivado del expediente en el que se dio por probado la ilegal privación de la libertad y los tormentos contra Víctor Melchor Basterra, que estuvo detenido en la ESMA, y que es su vez, uno de los principales testigos del juicio oral que se está llevando a cabo contra el ex prefecto Héctor Febres.

En esta causa se investigó el desapoderamiento de una casa en la calle Tuyó 1244 en Valentín Alsina, Partido de Lanas en la provincia de Buenos Aires, que era de propiedad de Basterra y de su madre.

Según consta en la causa, personal de la ESMA habí­a acompañado a Basterra a esa casa, para decirle a su madre Aída Aguirre, que tení­a que vender la propiedad para obtener su libertad y que para ello iba a ser acompañada a una escribanía por una persona que resultó ser Azic, alias "piraña" o "Fredy", o "Claudio", un represor que cobró notoriedad cuando hace unos años intentó suicidarse.

La mujer, en una escribaní­a de la calle Esmeralda, fue obligada a suscribir un poder especial a favor de otra persona para realizar la escritura de venta de la propiedad, que se efectivizó en septiembre de 1980.

Siempre de acuerdo a la resolución, Basterra fue conducido en julio de 1980 al sector de Inteligencia del centro clandestino donde Donda "directamente le manifestó que se iba a realizar una operación con la casa y que debí­a convencer a su madre que la cediera o vendiera".

Para la mujer, "la vida y la libertad de Basterra parecí­an depender en gran medida de la operación".

La Cámara, con la firma de los jueces Gabriel Cavallo y Martí­n Irurzun, confirmó que los represores deben continuar detenidos porque podrían cometer acciones para "entorpecer la investigación" o fugarse, y además por "la importante amenaza de pena que se cierne" sobre los acusados.