Se posiciona entre los últimos puestos, pero entró. La Argentina se ubica entre los 10 países conmayor volumen de negociación de bitcoins, la moneda virtual que genera entusiasmo y curiosidad, así como incertidumbre, por no ser un bien tangible. El ranking fue realizado por el blog Bitcoinmillionaire, de acuerdo a los volúmenes de negociación de los últimos 30 días.

 
Con todo, es el único país latinoamericano que entró al top ten. China, Estados Unidos y Japónencabezan el ranking, mientras que Singapur y Holanda. En el sexto puesto se encuentra el Reino Unido, seguido por Corea del Sur y Alemania. La Argentina se posiciona en el noveno puesto y finalmente, Canadá completa la lista.
 
La moneda no es ilegal pero tampoco está controlada, y si bien ya hay negocios en la Argentina en los que se puede pagar con bitcoins, el Banco Central (BCRA) y la Unidad de Información Financiera (UIF) tienen a esta moneda en la mira, con el objetivo de impedir que se utilice enprácticas de lavado de dinero y operaciones ilegales. Hace unos meses, las autoridades oficiales se reunieron con la Fundación Bitcoin Argentina, una organización sin fines de lucro que promueve el uso de la moneda.
 
En una reunión que mantuvo con la Fundación Bitcoin Argentina, de unas tres horas y media, la Unidad de Información Financiera (UIF) buscó obtener más información acerca de funcionamiento de la divisa virtual bitcoin. Aquellas personas que operan con el bitcoin y realizan transacciones no están obligadas a presentar información a la UIF, aunque un individuo puede denunciar a otro –en caso de considerarlo necesario– cuando los movimientos sean mayores de 60.000 pesos.

El auge en Argentina se podría atribuir a una depreciación constante del peso, que llevó a la existencia de un dólar paralelo que vale 15,75 pesos. Sin embargo, sus defensores ven más allá de la especulación, y hablan de una revolución de internet y de los mercados, de la llegada de una moneda disruptiva.

Como no depende de un Estado ni de un Banco Central, la regulación de la moneda no es un desafío sólo para el BCRA, sino también para las entidades regulatorias de varios países. Mientras que algunos ven en la moneda virtual una revolución, muchos otros opinan que es una burbuja especulativa que puede explotar en cualquier momento. Es por eso que las aguas se dividen entre los fanáticos y los detractores, pero también hay muchas personas que todavía no terminan de comprender cómo se opera.

Hay algunos factores en torno a la moneda que ya están determinados. En total, se emitirán 21 millones, y esa emisión finalizará en el año 2140. Se calcula que en el mundo hay unos cuatro millones de usuarios y unos 5.000 en Argentina, pero como no es una actividad regulada, es difícil saber los números exactos. ¿Cuál es la mayor ventaja del mercado? No baja la persiana nunca.
Opera las 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Las operaciones se hacen de forma instantánea.

Para operar a nivel nacional, se puede generar una wallet o billetera virtual donde se guardan los bitcoins. Esto se puede hacer en sitios online como Coinbase.com, que son gratuitos. A partir de allí, se crea una extensa clave alfanumérica que se asemeja a un número de cuenta bancaria, por lo que a su vez contará con su propia contraseña.

Como aún en el país no hay un mercado formal –como sí sucede en los EEUU–, los compradores y vendedores se conectan a través de comunidades. Las más conocidas son Localbitcoins.com, Bitcoin Argentina en Facebook y Unisend.com. La transacción es privada y el precio de cada moneda virtual se determina contra dólares: lo pueden pactar las partes o tomar como referencia el precio en un exchange extranjero, como es el caso de Bitstamp.

En febrero de este año, el bitcoin pasó por uno de sus peores momentos. MtGox, uno de los exchanges más importantes a nivel mundial, anunció el cierre tras varias semanas de inactividad. La casa de cambio japonesa decidió "proteger al sitio y a sus usuarios", pero el caso generó mucha revolución porque la compraventa de la moneda se puede hacer de forma totalmente anónima, lo que lo hace difícil de rastrear.

A su vez, la gran volatilidad genera incertidumbre en el mercado. De acuerdo con Bitstamp, el último precio es de u$s400 por un bitcoin, mientras que a principios de 2014 llegó a cotizar a u$s600, y hubo momentos en que supero los 1.000 dólares en diciembre de 2013, cuando tan sólo en octubre de ese mismo año valía en torno a los u$s126. De ahí que muchos critican su alta volatilidad.