Desde el 1 de enero hasta la primera quincena de mayo la circulación de metálico se elevó de 4.657 millones de unidades, a poco más de 4.870 M. Significó un crecimiento de 116,4 a 121,8 por habitante.
La autoridad monetaria asegurá que está decidida a satisfacer la creciente demanda de moneda por parte de la población, más aún después de los últimos ajustes de las tarifas de los servicios de transporte público de pasajeros, porque provocó mayor requerimientos de las denominaciones menores, principalmente de 10 centavos.
Fue justamente de esa expresión la que más se amplió la circulación en la primera quincena de mayo, casi 10 millones de unidades, equivalente a un cuarto adicional promedio por habitante.
Pero el dato más relevante, destacan fuentes del Banco Central, es que desde comienzos del año se inyectaron al mercado 213,6 millones de monedas, equivalente a algo más de cinco por habitante, por un valor nominal de $44,5 millones.
Persisten faltantes para transporte y pequeñas transacciones
Si bien el BCRA puso énfasis en elevar la circulación de las unidades de pequeña nominación, las quejas cotidianas de los usuarios de los transportes de pasajeros, indican que el problema de suficiente disponibilidad aún está lejos de solucionarse.
Los expertos que a través de cálculos y experiencias internacionales determinan la estructura de la cantidad de moneda en circulación que requiere el país para el normal curso de las transacciones en efectivo aseguran que las proporciones siempre han sido las adecuadas.
No obstante, a la luz de los constantes reclamos de la población, como de las empresas de transporte, en los últimos cuatro meses y medio el Banco Central se abocó a acrecentar sensiblemente las proporciones tradicionales, la cuales se componen actualmente de 10,2 unidades por habitante de 1 centavo, 21,7 de $0,05; 53,31 de $0,10; 14,2 de $0,25, 9,1 de $0,50 y 13,35 de un peso.
Pero el faltante persiste, y con ello el mal humor de gran parte de la población que recurrentemente tiene que lidiar por la falta de cambio y las limitaciones que acusan las entidades para entregar monedas, en particular a "no clientes", porque se sabe que se producen desvíos del mercado, pero todavía las autoridades del Gobierno dicen que no los han detectado. Mientras ese circuito no se cierre será limitada la acción del BCRA para contribuir a minimizar este problema que ya parece tornarse crónico.