Por Fabio Junco
En Mendoza, renunció una maestra de jardín acusada de atar a sus alumnos.
Tres madres afirman que sus hijos fueron amarrados con cinta de embalar.
Ocurrió en el departamento mendocino de Santa Rosa, pero la directora del colegio asegura que hay una confusión y que sólo se trató de un juego.
Tres madres pidieron la expulsión de la docente Laura Pressiani, a quien acusan de haber "amarrado y amordazado" a sus hijos en la clase para controlar los supuestos problemas de conducta de los niños. Para la directora de la escuela, Mirta Fernández, se trató simplemente un juego que está en su planificación y que la maestra ha practicado en otras escuelas".
"Se acepta la renuncia de la docente que es acusada por algo que no se ha comprobado fehacientemente. Porque solamente son tres mamás que siguen repitiendo sus acusaciones, a pesar de que en un acta firmada aceptaron las disculpas de la docente, quien dijo que cinta engomada había sido un juego y que ella jamás había atado a un niño ni lo había amarrado. Dijo que solamente habían jugado haciendo pelotas con la goma".
Las autoridades del colegio sostienen que la particular actividad "pudo haber sido mal interpretada". Las madres sostienen que ahora a sus hijos les cuesta ir al jardín y que se sienten mal cuando lo hacen.