Florencio Randazzo desmintió por Continental que el Gobierno haya contemplado eliminar las retenciones móviles y volvió a plantear que la protesta del sector agropecuario “es desmedida”.
“Es natural que en un contexto de crecimiento se produzcan tensiones; acá hay cuatro millones de trabajadores discutiendo sus sueldos, pero se da dentro de la racionalidad, no en este marco planteado por los ruralistas”, argumentó.
Sobre los pedidos de diálogo de los dirigentes ruralistas, alegó que el Gobierno “ha mantenido permanentes conversaciones hasta que vino el paro. Y se lograron varias cosas: el subsidio a los fletes, la apertura de la exportación de trigo y de carne, los reintegros para pequeños y medianos productores. Y cuando faltaban catorce puntos en la agenda, entre ellos las retenciones móviles, volvió el paro”, explicó.
En La Mañana, enfatizó que la administración de Cristina Fernández no tiene una “actitud anti-campo. Lo que ocurre es que también hay otros sectores, y ahí radica el error del planteo desmedido de querer imponer un criterio sin entender que la presidenta debe compatibilizar los intereses generales. Se terminó esa Argentina en la que los presidentes eran garantes de intereses sectoriales”, fundamentó.
Respecto de los rumores de inestabilidad y corridas cambiarias de los últimos días, reconoció que “intentaron con comentarios, rumores, cadenas de mails, crear un clima de inestabilidad y sin embargo no pudieron, porque hay un Gobierno que hizo de la economía una cuestión seria: en marzo, el PBI creció 8,1% respecto de marzo anterior; siguen creciendo las exportaciones, hay desendeudamiento”, enumeró, para concluir: “quisieron desestabilizar y no han podido”.
Además, afirmó que, en el tema retenciones, “volvimos al 35%, que eso no se dice. El cien por ciento de los productores tiene el mismo nivel de retenciones, y muchos tienen menos que el 10 de marzo.
Sin embargo, si bien admitió que el tema de las retenciones móviles “estaba en la agenda en cuanto al manejo de los mercados a término, el punto es inamovible, y apunta sólo al 20% de los productores, que tienen márgenes de rentabilidad exorbitantes” que van en desmedro del bien común, puntualizó.