Un funcionario murió y tres personas resultaron heridas, tras un atentado a un cuartel de la Guardia Civil en el País Vasco, en España.
Según informaciones policiales, un coche bomba explotó frente a un cuartel a unos 15 kilómetros al norte de Vitoria y, como consecuencia, algunas partes de la edificación se derrumbaron.
Ante el hecho, dos policías quedaron sepultados bajo los escombros.
Se destaca que, a diferencia de los anteriores ataques perpetrados por la ETA (a la que se adjudica el ataque), no hubo una advertencia previa al atentado, que ocurrió a las 03:00 hora local. Por el momento, nadie se adjudicó el atentado.