El ex titular del Departamento de Franquicias de la Cancillería Jorge Matas y el ex Director de Ceremonial Marcelo Pujó deberán presentarse el miércoles ante la Justicia para ser indagados por el ingreso al país de vehículos mediante franquicias diplomáticas irregulares.
Matas, el más complicado en la causa, deberá comparecer el miércoles como imputado por "contrabando agravado" ante el juzgado en lo penal económico a cargo de Jorge Brugo, mientras que Pujó deberá hacerlo ante el juez federal Norberto Oyarbide quien lo citó por el delito de "asociación ilícita".
Además, Matas también deberá presentarse ante el juez Oyarbide el miércoles 21 de mayo por el presunto delito de "asociación ilícita" y por el de "negociaciones incompatibles con la función pública", debido a la nacionalización de un auto marca AUDI A4 por parte de su esposa, María Eugenia Sanguinetti.
Sin embargo, esta última semana la defensa de Matas, a cargo del abogado Diego Pirota, pidió al juez Oyarbide que unifique la causa en su fuero (tanto la federal como la que tramita en lo penal económico).
El abogado Pirota intenta evitar que Matas sea indagado dos veces por el mismo hecho.
Por esa razón, Oyarbide ya dio vista a las partes aunque la cuestión podría ser resuelta incluso luego que se concreten las dos indagatorias que Matas tiene pendiente.
Hasta el momento, las únicas indagatorias que arrojaron algún elemento en la investigación fueron los de María Cristina Santander y Marisol Rodríguez, ex empleadas de Mesa de Entradas del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Ambas adujeron que sólo eran "empleadas administrativas" y que no tenían "ningún poder para tomar decisiones", tras lo cual remarcaron que Matas era quien le terminaba de dar el visto bueno e indicaba qué porcentaje de exención impositiva correspondía aplicar en cada trámite de franquicia.
Las dos coincidieron en sus respectivas declaraciones, que la relación con Matas era muy mala, y fuentes consultadas por la agencia Noticias Argentinas atribuyeron ese malestar en la relación a que cuando el ex titular del Departamento de Franquicias inició sus actividades llamó la atención por la gran cantidad de personas que se encontraban trabajando debido a sus relaciones familiares.
Santander y su hija también remarcaron que la mayoría de los hechos que se les imputa fueron después de que ambas se trasladen a otro sector.
Las dos ex empleadas de Cancillería también acompañaron un escrito donde explicaron en que consistía su trabajo, y a su vez declaraciones juradas para demostrar que no gozaban de un patrimonio económico ostentoso.
Ahora, de producirse las indagatorias de Matas y Pujó esta semana la causa podría tener un fuerte impulso.
Incluso al finalizar las indagatorias no se descartan detenciones ya que el propio juez Oyarbide contempló esa posibilidad.