Santa Cruz, el bastión opositor, lanzó una fuerte advertencia al mandatario cocalero. La semana próxima se realizarán huelgas de hambre y paros contra el gobierno.
La rica y poderosa provincia lanzó una dura advertencia al gobernante que incluye huelgas, protestas, el pedido de su renuncia y la formación de un ministerio de Agricultura, lo que es inconstitucional.
Desde la próxima semana, ''se van a hacer paros cívicos, huelgas de hambre'', anunció el presidente del influyente Comité Cívico Pro-Santa Cruz (CCPSC), Branco Marinkovic, tras reunirse la noche del miércoles con unos mil delegados de diversos sectores civiles y empresariales de ese departamento.
Las autoridades de Santa Cruz están renuentes a un recorte presupuestario a las prefecturas (gobernaciones) planteado por el gobierno para financiar una renta anual de unos $307,3, distribuida en 12 cuotas, que beneficiará a unos 500 mil ancianos con fondos provenientes de un impuesto a la producción y comercialización de hidrocarburos (IDH).
Según las autoridades de Santa Cruz el recorte supondría una merma de 211 millones de bolivianos anuales ($27 millones) a sólo 85 millones (11 millones).
El recorte afectaba inicialmente también a 327 municipios y una docena de universidades estatales, pero el gobierno dio marcha atrás y los excluyó luego de amenazas de protestas y numerosos reclamos estudiantiles.
Los ingresos globales por la venta de hidrocarburos se han multiplicado de unos $300 millones a 2,000 millones, según el gobierno, desde que Morales ordenó la nacionalización de los hidrocarburos, en mayo del 2006, con la oposición de varios sectores.
Otros sectores sociales, como ancianos, minusválidos, campesinos y juntas vecinales, apoyan a Morales y cuestionan que las élites quieran los recursos del IDH cuando en el pasado se opusieron tenazmente a que el gobernante nacionalice los hidrocarburos.