Las posibilidades de que Grecia caiga en default y abandone el euro crecieron hoy aún más luego del fracaso de una nueva reunión ministerial dedicada a la crisis, lo que derivó en la convocatoria de urgencia de una cumbre de líderes de la eurozona que podría definir el futuro griego dentro de la moneda común.
 
El fracaso de la reunión de los ministros de Finanzas y Economía de la eurozona, reunidos en el Eurogrupo, y el llamado a la cumbre del lunes próximo llegan a menos de dos semanas de que expire el programa de "rescate" financiero para Grecia y de que Atenas tenga que pagar 1.600 millones de euros al FMI.
 
Si Grecia no recibe el dinero de rescate de sus acreedores, dentro de los cuales se incluyen además la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), se estima que no podrá hacer frente al vencimiento con el FMI del 30 de junio, con lo que caería en cesación de pagos y peligraría su permanencia en el euro.
 
La resolución de la crisis se complicó en los últimos días luego de que el gobierno griego del primer ministro Alexis Tsipras rechazara aplicar medidas de ajuste que los acreedores exigen a cambio de entregarle 7.200 millones de euros del último tramo del rescate que mantienen congelados desde hace meses.
 
"Sin acuerdo en el Eurogrupo. Una señal fuerte a Grecia para que se comprometa seriamente en las negociaciones", escribió el vicepresidente de la Comisión Europea para el Euro, Valdis Dombrovskis, en Twitter, tras concluir la reunión de ministros de Finanzas y de Economía de la eurozona en Luxemburgo.
 
"El Eurogrupo se mantiene preparado para volver a reunirse en cualquier momento", agregó, citado por la agencia de noticias EFE.
 
De inmediato, desde Bruselas, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, convocó una cumbre de líderes de la eurozona para el próximo lunes, con el fin de tratar la situación griega tras el fracaso de hoy.
 
"Es el momento de abordar con urgencia la situación de Grecia al más alto nivel político", dijo Tusk en un comunicado.
 
Tras la reunión en Luxembrgo, el presidente del Eurogrupo, Jeoren Dijsselbloem, dijo en conferencia de prensa que "lamentablemente" hubo poco progreso en las conversaciones y que Grecia presentó hoy pocas nuevas propuestas de reformas económicas que fueran creíbles y serias.
 
"Hemos mandado una fuerte señal a las autoridades griegas de que les corresponde a ellas enviar nuevas propuestas, propuestas adicionales, en los próximos días, y entablar conversaciones de manera completa con las instituciones", apuntó Dijsselbloem, quien también es el ministro de Finanzas de Holanda.
 
"El tiempo se acaba, el programa de rescate se acaba a fines de mes", recordó Dijsselbloem.
 
A su llegada a Luxemburgo, el titular griego de Finanzas, Yanis Varufakis, no especificó si iba a presentar nuevas propuestas concretas, pero indicó que tenía el "propósito de reemplazar la costosa discordia por un consenso eficaz", consignó la agencia de noticias EFE.
 
Por su parte, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, protagonizó hoy un momento de tensión con Varufakis, ante quien se presentó como "la criminal en jefe", días después de que Tsipras atribuyera al FMI una "responsabilidad criminal" en la situación en la que se encuentra su país.
 
"A usted le debería gustar este momento, viene la criminal en jefe a saludar al otro bando", señaló Lagarde con gesto serio, según testigos de la conversación en el Eurogrupo, citados por la agencia DPA.
 
Lagarde, quien horas antes había advertido de que no hay "periodo de gracia" para Grecia si no paga a finales de mes, consideró a su llegada al Eurogrupo que si hubiera propuestas del lado griego "sería formidable porque nos permitiría trabajar".
 
"No tengo ganas de revivir la batalla de Waterloo, en la que todos los europeos se agrupan contra un Estado", dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, el francés Pierre Moscovici, en referencia al combate de las fuerzas aliadas lideradas por el duque de Wellington contra las tropas de Francia en esa localidad belga a las órdenes de Napoleón, hace hoy justo 200 años.
 
De su lado, Tsipras se defendió en un artículo publicado hoy en el diario alemán Der Tagesspiegel, en el que acusó de "mentir" a quienes afirman que el contribuyente alemán asume el grueso de la carga de la deuda griega.
 
"En un país donde el 25% de la población está desempleada, en el que la mitad de sus jóvenes no tienen trabajo, la insistencia ciega en los recortes no puede traer otra cosa que un recrudecimiento de la ya de por sí dramática situación social", advirtió.
En otra entrevista -concedida al diario austríaco Kurier para su edición de mañana, viernes, Tsipras expresó que el llamado "Grexit" -la salida griega de la zona euro- "no puede ser una opción, ni para los griegos ni para la Unión Europea".
 
"Eso sería una evolución irreversible. Sería el comienzo del fin de la zona euro. Sería muy negativo para los pueblos de Europa", dijo Tsipras.
 
El premier griego llegó hoy a San Petersburgo para asistir al Foro Económico Internacional, el mayor encuentro empresarial de Rusia y donde mañana se reunirá con el presidente ruso, Vladimir Putin, cuyas relaciones bilaterales que causan recelo entre los socios europeos del dirigente izquierdista griego.
 
Según confirmó el Kremlin, Tsipras y Putin mantendrán un "encuentro de trabajo" mañana, en el que se abordará la propuesta de Moscú para que Grecia se conecte al nuevo gasoducto ruso-turco que se proyecta construir bajo el mar Negro para llevar gas ruso a Europa.
 
El ministro de Energía griego, Panagiotis Lafazanis, declaró hace días que, si Atenas no lograba un acuerdo con sus socios europeos, no sería "el fin", ya que Grecia tiene "otras opciones" y la posibilidad de una inyección de capital a partir de 2019 por parte de Rusia, en concepto de anticipo sobre los beneficios futuros que le reportaría el gasoducto.
 
Pese a la dificultad de las negociaciones con los socios y el desgaste que suponen cinco meses de incertidumbre, el gobierno griego sigue contando con un amplio apoyo de la sociedad, según afirma una encuesta.
 
El sondeo, publicado hoy por la radio Sto Kokkino, da al partido gubernamental Syriza prácticamente el mismo respaldo que en las elecciones de enero, un 33% frente al 36% obtenido en las urnas, 20 puntos por delante de los conservadores de Nueva Democracia.
 
Asimismo, el 52% de los griegos evalúa positivamente el papel del Gobierno en las negociaciones, mientras el 30% la desaprueba.
 
También hoy, miles de personas se manifestaron hoy en la céntrica plaza ateniense de Syntagma para pedir al gobierno griego que llegue a un acuerdo con sus acreedores sobre el programa de rescate y asegure el futuro de Grecia dentro de la eurozona.
Cerca de 7.000 personas se manifestaron ayer también en Syntagma para mostrar su apoyo al Ejecutivo de Tsipras en las negociaciones y exigir el fin de las políticas de austeridad.