Los uruguayos ya están acostumbrados a su presidente... y también a su auto. Es que la Fusca de "Pepe" ya es un clásico, y un dolor de cabeza para quienes están a cargo de custodiar su seguridad.

El mandatario y su mujer, al senadora Lucía Topolansky, se montaron al coche y salieron de su chacra cuando aún no eran las 7 de la mañana. "Vamos a cumplir con un deber y una devoción, con alegría. No es una guerra, es un resultado que el país necesita", aseguró como copiloto.

Por este tipo de actitudes, en 2012, la BBC de Londres le puso en mote de "el presidente más pobre del mundo", que rápidamente dio vuelta al globo.

 
Es que gana 12.500 dólares por mes, dona el 90% a fondos sociales y vive en una humilde chacra en las afueras de la capital de su país. "Hay otros que viven con menos", se justificaba en aquella oportunidad.