Como si al ámbito político nacional no le falta tensión, el senador nacional K Marcelo Fuentes advirtió que ésta "será la campaña electoral más violenta de la historia".

Para el neuquino Fuentes, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, todo se debe a la denuncia elaborada por Nisman contra la Presidenta por el supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA.

En esta misma línea, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, aseguró que "uno de los fiscales que organizó la marcha" de homenaje a Alberto Nisman dijo que tenía que "haber sangre", aunque rehusó precisar de quién se trata.
"Hay uno de los fiscales que ha dicho a un hombre cercano a nosotros que 'acá tiene que haber sangre'", señaló Fernández.
El funcionario dijo que dará a conocer el nombre de quien hizo esas afirmaciones "en el lugar que corresponda", y advirtió: "no me voy a callar la boca".

Por su parte, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, intentó moderar los dichos de Fuentes al ver la repercusión inmediata que había tomado: "El debate va a ser intenso y quizás con un gran condimento pasional".

Sin embargo, el funcionario volvió a la línea argumental presidencial: Hay "dos proyectos antitéticos" basados en el enfrentamiento entre "democracia y corporaciones". "Creo que ese es el gran debate. Va a ser un debate intenso sobre la base de premisas ideológicas, doctrinarias e ideológicas", anticipó.

Sobre el 18F insistió en que hay "grupos internos del Poder Judicial que se expresan como grupos facciosos con actitudes desestabilizadoras".

"Los que se expresan desde el arco opositor fueron los responsables de la mayor pobreza, el endeudamiento, y la destrucción de la matriz productiva", agregó Capitanich.

Más temprano, esta mañana, el presidente de la Asociación Argentina de Fiscales, Luis Cevasco, calificó de "absolutamente rídiculo" y que no se puede "tomar en serio" la carta pública de la Presidente.

"El poder judicial no quiere tomar el poder, no está en sus miras y no representa a un sector político", aseguró Cevasco.
"La carta de Cristina no merece ni respuesta. Es propio de una persona que por estar imputada en un caso su reacción es agredir al investigador", agregó el titular de la Asociación Argentina de Fiscales.

"Es ridículo pensar que puede haber un partido judicial. El poder judicial lo que está haciendo es llevar adelante investigaciones, esto no es un partido político. Desprestigiarlo cuando cumple su deber es una cosa absurda", señaló.

Capitanich abonó sus apreciaciones fundamentando que la apreciación de Fuentes refiere a ue "hay dos proyectos antitéticos, profundamente confrontativos, porque no se puede estar con Dios y con el Diablo".

"Argentina hoy está ante una contradicción de carácter estructural: democracia versus corporaciones; los partidos políticos se signo opositor pretenden ser gerentes de los intereses corporativos y nosotros pretendemos ejercer la voluntad popular", aseveró.
Capitanich, por tanto, opinó que "el debate se va a dar en el contexto de esta democracia intensa, profunda".

En sintonía con la Presidenta, vinculó al espacio opositor con "el comportamiento de determinados grupos internos del Poder Judicial, que se expresan como grupos facciosos, con un interés corporativo determinado, para promover actitudes desestabilizadoras".

"Por eso funcionan, como dijo la Presidenta, como un partido judicial de neto corte opositor, con conductas que han merecido el repudio del pueblo", criticó, luego de realizarse la marcha del 18F, encabezada por fiscales, a un mes de la muerte no esclarecida del colega Alberto Nisman.




DyN